jueves, 22 de agosto de 2013

Cuento Premiado: Mejor Colaboración del 1er Semestre


Los mutton

por María Belén Esayán 1º B
Colegio Santa María de los Ángeles



Algo inesperado sucedió cuando volvía de mis vacaciones de verano a mi casa ese 3 de Febrero. Al llegar a casa me encontré con algo que jamás hubiera imaginado: los mutton, una raza de extraterrestres de aspecto muy desagradable ; por su boca salía una sustancia gelatinosa que destruía y aniquilaba todo lo que tocaba. Yo estaba con mi hermano y al vernos ellos quisieron destruirnos desde un principio, también decían algo que yo no lograba entender, ni mi hermano, algo de una piedra. En ese momento lo único que pensábamos era en escondernos, en escapar de ellos. Bajamos al lugar de refugio que tiene mi casa, ya que en ese lugar hay muchos huracanes. Pudimos detener la puerta y ellos no pudieron entrar, aunque lo intentaron quedaron fuera. Intentamos calmarnos con mi hermano, yo recordé un libro que había comenzado a leer en mis vacaciones, uno que me regaló una mujer en la playa. Recuerdo perfecto la primer parte del texto… “Si vas a seguir leyendo este cuento, si así podemos llamarlo, ten en cuenta que tendrás que someterte a muchísimas aventuras, tan terribles e inimaginables, que jamás podrás creerlas”… Este libro hablaba de unos extraterrestres y una piedra que buscaban, con la cual se apoderarían del planeta, porque revivirían a su dios, el más fuerte e increíble (para ellos)… Pero no, eso era absurdo. Los mutton seguían intentando entrar, mientras mi hermano muy desesperado me preguntaba qué podíamos hacer, yo seguía recordando.

-No, no puede ser -grité- tengo que encontrar ese libro.

Comencé a buscar en la mochila que tenía, pero no estaba. En eso, mi hermano sacó un libro de su bolso, y me preguntó si era ese, yo dije que si muy alterado y le pregunté si lo había leído.

-Sí -me dijo.

¡Claro! Por eso ambos estábamos sometidos a lo mismo, a la misma aventura. Tenía que leer el final del libro, ya que mi hermano no había terminado de hacerlo. Comencé a leer, necesitaba saber donde encontrar esa piedra. Decía que se encontraba en el lugar menos esperado, en un cofre, muy cercano a una persona.

-Cofre, cofre… -pensaba.

-El cofre que está en la cocina, el que era de la abuela, hay un colgante allí, que tiene una piedra azul -dijo mi hermano.

Había que llegar a la cocina, pero cómo, con los mutton afuera no iba a ser fácil.

-¿Cómo podemos llegar a la cocina? -le pregunté a mi hermano.

¡Claro! La cocina tenía una compuerta que llevaba al refugio, solo teníamos que realizar el camino inverso.

Comenzamos a caminar, al llegar a la cocina, estaba repleta de mutton que buscaban la piedra. En eso, llegó mi mamá y como por arte de magia ellos desaparecieron. Con mi hermano, creíamos que eso pasó porque como no había leído el libro, no estaba sometida a ninguna aventura. Salimos rápidamente a buscar el cofre, pero mi mamá no quería que toquemos esa piedra, decía que era muy valiosa… Teníamos que esperar a que se vaya para agarrarla, pero no, ella no se podía ir, si lo hacía seguramente aparecerían los mutton. Cómo podíamos hacer…

Le dijimos que solo la queríamos llevar al refugio, porque nos habían dicho que iba a haber otro huracán y queríamos protegerla, no le pareció una idea descabellada y accedió.

La llevábamos con mucho cuidado, de los mutton hasta ese momento, no había señales, pero por las dudas, aseguramos la puerta del refugio.

Seguí leyendo el libro, decía que había que destruir la piedra, porque al hacerlo ellos se extinguirían… No pensé más y rápidamente le dije a mi hermano que había que destruirla. Probamos de todas las maneras posibles, pero la piedra no se destruía.

Mientras mi hermano seguía intentado, yo seguía leyendo el libro, decía que “la sustancia” la destruiría. Por eso comenzamos a tirar cualquier tipo de sustancia a la piedra, de las que encontramos en la reserva del refugio.

-¡Los mutton! -gritó mi hermano.

Habían entrado al refugio, teníamos que escondernos o nos destruirían.

Comencé a gritarle.

No podía dejar que mi hermano muriera, necesitaba hacer algo.

Pero, por causa del destino, jamás pude llegar donde estaba él, siempre que estaba por hacerlo, en el camino me sucedía algo, las cosas más absurdas, o caía o me golpeaba, o lo que sea.

Mi hermano los seguía provocando, diciéndoles que si querían la piedra fueran a él. Pero los mutton no se atrevían a largar su sustancia y matar a mi hermano.

En ese momento comprendí todo, que ingenioso había sido mi hermano.

Logré llegar donde él estaba y comencé también a provocar a los mutton.

Entró otro mutton y como no vió la piedra que tenía mi hermano en su mano, simplemente tiró su sustancia.

Él rápidamente, me empujó, así no me pasaría nada…

Como era de esperar el murió y logró destruir la piedra, en ese momento todos los mutton se extinguieron.

Llegó mi mamá, jamás logró entender, cuando yo hablaba nadie me creía, los médicos jamás pudieron decirle a mi familia de qué murió mi hermano. Pero a mí nadie me escuchaba, porque decían que estaba loco. Y aquí estoy, después de un tiempo, me internaron en un psiquiátrico y aquí sigo… No sé cuál será mi futuro.

Lo único que les digo, es que les voy a dar un gran consejo y no lo desperdicien:

si alguna vez encuentran un libro llamado “Los mutton” que al principio les advierte lo que les sucederá, no lo lean, solo el más valiente, se querrá someter a algo así.

Pero yo estoy satisfecho, logré con mi hermano salvar al planeta, lo sé… Lo sé… Yo sé que no estoy loco.

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sábado, 13 de julio de 2013

Nos cuentan el 2 de abril de 2013... (Enzo 2º SJ)


La Lluvia En La Plata
Escuché que muchas personas se murieron, escuché que muchos pedían ayuda y algunos la recibían, sentí que el agua subía y subía, escuché que un familiar me llamo a mí y a mi viejo porque tenía mucha agua, sentía el miedo que tenía o era yo el que tenía miedo no sé pero bueno.

Enzo 2º año San Jorge

(Transcripción a cargo de Francisco Valli 5to A Santa María de los Ángeles)

martes, 25 de junio de 2013

Nos cuentan el 2 de abril de 2013... (María José 2do SJ)


Lo que pasó

El día de la lluvia yo estaba en la calle yendo a buscar a mi hermano con mi papá y mis dos hermanas Lira y Milu. Cuando estábamos yendo para mi casa ya no se podía ver para ningún lado, y estuvimos a punto de estar atrapados debajo del agua, pero por suerte eso no sucedió. Entonces pudimos pasar y llegar a mi casa, como están las verdeas altas, por suerte no se inundó mi casa, solamente me cayeron dos o tres gotas por las paredes.
 Lo bueno es que estoy bien y mi familia también.

María José 2do San Jorge
(transcripción realizada por Nicolás Aguilera 5ºA Santa María de los Ángeles)

domingo, 16 de junio de 2013

Nos cuentan el 2 de abril de 2013... (Tomás 2º San Jorge)


Catástrofe La Plata
A partir de cómo llovió y de también como se inundó mi ciudad, ví, olí, escuché y toqué varias cosas.
En primer lugar, mi casa se inundó unos 25 cm, al salir, en la puerta, el agua me llegaba hasta el pecho. Perdí varias cosas entre ellas muebles y zapatillas.
Yo lo que ví fue como se inundaba mi casa y la del resto de mis vecinos, también cuando se desbordó el arroyo y vi gente llorar al perder sus cosas.
Cuando olí fue el olor a podrido de la cloaca, que también estaba en la rejilla de mi baño.
Escuché también los gritos de las personas cuando el agua entraba en sus casas. Lo que toqué era el agua de la cloaca al salir de mi casa.
Si bien fue algo terrible, al calmarse un poco las cosas, vi gente ayudando, olí la lavandina que tiraron para limpiar y escuché a mi familia bien cuando todo paso.

Tomas 2do San Jorge

(Transcripción realizada por Narela Alvarez 5to A)

Nos cuentan el 2 de abril de 2013... (Priscila 2º SJ)

Yo no estaba en mi casa, estaba en lo de una amiga. mis papás estaban en mi casa y entró 1,30 m lo único positivo que puedo sacar es que mis papas están bien. Ahora están limpiando la casa y en una  semana voy a volver. No estoy en mi casa hace 6 días, cuando volví de la casa de mi amiga en el camino vi toda la inundación y agua hasta las rodillas.

Priscila 2º San Jorge

(Transcripción realizada por Gonzalo Menghini 5ºA)

Nos cuentan el 2 de abril de 2013... (Sheila 2º SJ)


  La inundación

Yo vi que en mi patio había mucha agua. Tanta que no se veía el pasto.
     En mi pieza había un par de goteras, lo bueno es que pusimos varios recipientes, que de a ratos los teníamos que cambiar.
     El agua que entró por la puerta de atrás, mi papá la sacó por la puerta de adelante. Luego pusimos bolsas de arena para que no entrara más agua y nos quedamos un poco más tranquilos.
     Yo también vi como todo mis vecinos trataban de expulsar el agua de sus casas con desesperación.
      Yo sentí felicidad cuando la lluvia paró, pero tristeza al ver en la tele todos los afectados.
     También vi como todos mis vecinos se ayudaban entre sí para sacar el agua de sus casas.
                                               
Sheila 2º San Jorge

(Transcripción realizada por Agustina Ramos 5ºA)

Nos cuentan el 2 de abril de 2013... (Ludmila 2ºSJ)


Yo vi como la gente se inundaba pero también vi cómo se ayudaban entre todos.

Yo escuché como explotó el cocker de YPF pero también escuché que lo pudieron apagar.

Yo olí el agua sucia.

Yo sentí como el agua corría entre mis piernas pero también sentí a la gente responder.

Ludmila  2º San Jorge

(Transcripción realizada por Micaela Fernández 5ºA)