ensayo
escrito por Martín Cobalsiuk (5toA)
Si
vivís en Argentina, sabrás muy bien que los casos de linchamiento
han ‘invadido’ el país entre los últimos días de marzo y los
primeros del mes de abril. Uno de los tantos hechos de violencia de
este tipo se dio en La Rioja, más específicamente en el barrio
Santa Justina, cuando un grupo de vecinos le dio una paliza a un
delincuente que acababa de asaltar un kiosco de la zona. El ladrón,
identificado como un joven de 19 años que vivía en el barrio
Municipal de La Rioja, quedó detenido luego de que los testigos
llamaran a la policía.
Ahora
bien, ¿qué lograron los vecinos atacando a este delincuente? Otro
problema, o un debate entre quienes creen que la solución es esta, y
quienes rechazan absolutamente esta posición y creen que la solución
es priorizar la educación, algo que se ha perdido en este último
tiempo. Yo ocasionalmente me adhiero a quienes encuentran la solución
de este problema en la educación. En ella, según mi parecer,
podemos respaldarnos para prevenir los hechos de delincuencia de los
que somos víctimas cada vez más. Los linchamientos como
consecuencia de la delincuencia pueden evitarse con enseñanza de lo
que está bien y lo que está mal, mi fiel lector. Rechazo totalmente
el punto de vista de quienes creen que la educación no trae progreso
y que la solución es castigar de la misma manera o peor a quienes
delinquen.
Existen
infinitos ejemplos con los que puedo fundamentar mi postura. Uno de
ellos es la investigación realizada por José Joaquín Brunner que
indica lo siguiente:
- Quienes abandonan la enseñanza media tienen una posibilidad casi 4 veces más alta de quedar detenidos a lo largo de la vida.
- Casi la mitad de las personas que participan en delitos de drogas no han completado sus estudios secundarios.
Conclusión
de su investigación internacional: las
actividades delictivas florecen entre grupos con menor educación.
También
existen otras estadísticas que evidencian que el problema de la
delincuencia está relacionado con los problemas de educación:
- Un estudio de Nueva Zelanda indicó que el 48% de las personas condenadas a prisión tienen mayores problemas de lectura que un niño de 10 años.
- El 75% de los condenados en Italia no completaron sus estudios secundarios.
En
resumen, la educación sería la solución a los problemas de
delincuencia que azotan al mundo de hoy. Y en referencia a nuestro
país, volviendo a priorizar la enseñanza lograremos reducir los
actos delictivos y sus consecuencias. Hoy, mi querido lector, hemos
analizado al linchamiento como problema social y como consecuencia de
la delincuencia. Pero existen otros problemas que se ven
influenciados por reiterados actos delictivos.
Para
concluir:
El
linchamiento es un problema social al igual que la delincuencia. En
cambio con progreso desde lo educativo podremos solucionar estos dos
problemas y otros tantos conflictos que abordaremos en otro momento.